El sol apenas comenzaba a salir cuando una campana sonó suavemente por todo el campamento. Una brisa ligera agitaba los árboles mientras los campistas se dirigían hacia el pabellón de desayuno al aire libre, y el aroma del café recién hecho y la granola tostada llenaba el ambiente. Había una especie de murmullo extraño en el aire, una corriente de anticipación.
Un facilitador aplaudió suavemente para llamar la atención.
—¡Buenos días a todos! Solo un rápido recordatorio: hoy es el Día de Llamad