Desde que Julio llegó de emergencia al hospital, los doctores acudieron a él de un momento a otro, casi sin preguntar nada, solo encargándose del pequeño y era momento en que no le decían nada claramente.
—Por favor, salven a mi hijo, díganme qué es lo que tiene. —Dijo Julio realmente preocupado al doctor que ya había ido más de tres veces con él.
Si su hijo se iba de este mundo, él no iba a ser capaz de sobrevivir después de todo lo que había hecho. Su hijo era lo único que lo mantenía su