En una de las camionetas que solo podía pertenecer a un hombre como lo era Willy, bajó Teresa y el mismo Willy. Estaban en el mismo plan y nada debía de fallar, llevaban tanto tiempo planeando cada paso que darían para poder acercarse de nuevo a lo que fue su vida y a todo eso que le perteneció a Willy por un momento. Por supuesto que todos los accionistas que en un principio no supieron creer en Willy, ahora se daban cuenta del daño que se habían hecho a sí mismos, no era que Julio fuera una p