Morgana preparó los platos más exquisito que sabía y sirvió la mesa.
—Por favor Arion ven y sirvete lo que te apetece.
Arion pasó y el bufé a la vista.
—Vamos con confianza, jamás te haría daño. —dijo Morgana al verlo o diferente,
—Decidí alejarme de la civilización.
—Por auto castigarte, por algo que no es tu culpa. —dijo Morgana y Arion la miró. ¿A ado era adivina?.
—Tendremos tiempo de hablar, ahora vamos a cenar.
Arion, se sentó y, probó cada bocado con deleite, sintiendo una explosión de