Una semana pasó y Sasha estaba nuevamente lista para emprender su trabajo, colocó una peluca color caoba intenso, pintó sus labios y ajustó la cintura de su amplia falda.
—Voy a escalar poco a poco, y será de una forma diferente que voy a derrotar te Arion de Sibelius. —se dijo frente al espejo y salió de su habitación.
Bajó lentamente las escaleras y Malakay De la Noit la miró embelesado, se acercó a ella y la miró fijamente a los ojos.
—Estás muy hermosa Sasha, de pronto sentí que volví a ver