Al escuchar las palabras de Chris, Anna jadeó y Lucien sonrió.
–Oh, no te haré nada querida, tranquila, estamos a mano –dijo Lucien poniéndose de pie –¿Alastor volvió al campo de búsqueda? –le preguntó a Chris
–Sí, el alfa está en el lago junto al alfa Basil y a Guido –dijo usando un tono de desprecio ante la mención del último
–Ah, perfecto, si el hijo pródigo ha regresado tengo que ir a verlo, me he esforzado tanto por evitarlo que me apetece ver la cara de ese pequeño cachorrito –dijo Lucien