Segundo Acto: Un reto para dos.
Sentada en su escritorio, Anna se encontraba tratando de adelantar la mayor cantidad de deberes posible, pues su viaje a Rónan, se encontraba a la vuelta de la esquina.
Debido a ese viaje, su abuela Alda le había pedido que adelantara todos sus trabajos finales para que su ausencia, no repercutiera en sus notas, pues sus constantes faltas al instituto, ya se estaban encargando de eso.
Al principio de todo, a Anna le había parecido una buena idea, sobre todo, una justa, pues ciertamente, desde q