Capítulo 58: Maldiciones, pócimas y energías opuestas.
― ¡Gael! ―lo regañó Chloe a la vez que le lanzaba un manojo de hierbas
―De la luna, Chloe, de la luna… Hija de la luna ―gruñó Gael antes de agacharse para recoger las hierbas que su hermana menor le había lanzado
―Si como no ―gruñó Chloe antes de dirigirse a Laisha ―Hermana, por favor, estás en presencia del alfa, ¿podrías comportarte? ―
―Vale, perdona Chloe ―le dijo Laisha antes de volver a centrar su atención en Alastor
―Además estás en territorio ajeno, demuestra que tienes modales ―gruñó Ga