Capítulo 57: La tercer hermana.
Ante la pregunta de su compañero, Anna suspiró e intentó erguirse nuevamente, sin embargo, el dolor en sus costillas se lo impidió.
“Estoy… Mejor, comienzo a sentir a Amara nuevamente…”
“¿Te había bloqueado?”
“Eso creo, ella jamás lo había hecho así que no sé cómo se siente”
“Ella nunca había luchado por tener el control, ¿cierto?”
“No, Gael dice que Amara y yo tenemos una armonía casi perfecta, pero siempre me alecciona y me pide que no me confíe, ya ves, Aníketos y mi papá también suelen tene