Capítulo 57: Ella está ahí.
Sintiendo pena por la chica, Anna se colocó frente a ella y tomó sus manos entre las suyas.
―No Mirabella, no nos importa ―dijo dedicándole una cálida y amable sonrisa ― ¿Qué dices? ¿Nos sentamos juntas? ―
Mirabella no estaba convencida de aceptar la oferta, pues sabía que aquel lugar estaba lleno de alfas, sin embargo, la sonrisa que Anna le dedicaba en ese momento, le brindó algo de seguridad, además, había algo en la joven que le daba mucha paz.
Haciendo sus miedos a un lado, Mirabella asint