Capítulo 37: Nuevo sabor favorito.
Sin darle tiempo a replicar, tras besar los labios de su compañero, Anna continuó con el camino de sus besos, bajando primero hasta su mandíbula, la cual, mordió suavemente.
Para seguir con su camino, esta vez, la joven deslizó su lengua hasta aquel punto sensible que existía en el cuello de su compañero, el cual, soltó un gruñido cuando Anna succionó suavemente el lugar donde él, algún día, llevaría su marca.
Ante la sola idea de que aquel hombre le pertenecía, la poca cordura que le quedaba d