Capítulo 29: Querida Diosa.
Tras intercambiar un par de palabras más con Lysander, Dante se dirigió al grupo donde estaba su compañera, la cual, se apresuró a tomar su mano apenas él ocupó su lugar justo a su lado.
Sentir el calor de la mano de su compañera en la suya, lo hizo sentir una profunda paz, la cual, lo hizo creer que no existía otro lugar en el mundo en el que él quisiera estar.
Anna sonreía y charlaba animadamente con todos sus seres queridos, lo que hacía evidente que la joven loba era feliz disfrutando la co