Capítulo 13: Aquel maldito blazer.
―Así es preciosa, lo sabemos todo, de hecho, si quieres saber lo que sé, tendrás que probarme ―dijo Armin guiñándole un ojo a Anna, algo que captó la atención de Lysander, quien repentinamente perdió el interés en su vaso vacío de vodka
― ¿Por qué mejor no hablas claro? ―gruñó Dante irritado
―Porque no sé que es lo que puedo decir, genio ―respondió Armin con tono burlón
Ignorando el gruñido de Dante, Armin clavó sus ojos en los de Anna, en aquellos hermosos y brillantes ojos grises que lo había