Capítulo 14: La crueldad en sus ojos.
― ¡Armin! ―exclamó Anna al mismo tiempo que ella y un mesero se precipitaban al joven ― ¿Estás bien? ―preguntó preocupada al mismo tiempo que revisaba la mano de su amigo
―Ah, perdona preciosa ―masculló Armin clavando sus ojos en ella ―Estoy bien, tranquila ―dijo sonriéndole mientras ella quitaba los pequeños trozos de cristal que se habían clavado en su mano ―Más importante ―dijo dirigiendo su mirada a Félix ― ¿Por qué no dijiste nada? ―
―Hasta donde tengo entendido, fuimos los primeros en rec