Capítulo 45. Cuarenta y siete.
Gavrel.
Mis pies se niegan a moverse de su lugar. Sin importar cuantas veces me repita que no me debe importar absolutamente nada lo que ocurre.
Pero una parte de mí continúa buscándole respuesta a la pregunta «¿Qué demonios hace esa chiquilla salvaje en mi restaurante, con el señor Don nadie?»
Él le muestra el lugar, como si la impresión que quisiera causar en ella fuera adepto del arte, la arquitectura o el estilo que se manifiesta en mis restaurantes. No obstante, tengo que solo recordar e