—¡No! —dijo Liam rotundamente a la insistencia del fotógrafo para que aceptara que Dav fuera su modelo.
—Pero, ¿por qué, Liam?, Dav es sencillamente perfecto, reúne todo lo que buscamos para estas fotos y está dispuesto. Además, habías dicho que se veía guapo. Ya hemos perdido toda la mañana y aun no consigues a nadie más, y si cancelamos la sesión perderemos el haber movido todos estos equipos hasta aquí. De verdad que no entiendo, ¿cual es la razón?
—No es lo que estoy buscando, eso es todo.