Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 50
Kaito Yamada se encontraba en su casa del barrio Roppongi. La habitación estaba envuelta en un silencio pesado y solo se oían los murmullos de algunos amantes de la noche que aún invadían las calles. Aiko Watanabe, la pequeña que le había robado el sentido desde que la conoció, estaba lejos y sola. Sin poder comunicarse, por su seguridad. Y eso no lo tenía contento.Kaito suspiró profundamente mientras pasaba una mano por su cabello oscuro y desordenado. Recordó






