-En serio, no tienes porqué...-
Elliot acalló sus labios con los suyos.
El joven sintió un placentero cosquilleo asentarsele en la zona baja del vientre.
Elliot moría por dar el paso pero dejando a un lado su oculta naturaleza sobrenatural.
Solo él en su completa forma humana.
El fallo fue haberlo probado y ahora ardía en deseos de repetirlo.
Dejándose llevar por su instinto, empujó hacia la pared al chico aplastandolo contra ésta y devorando aún más su boca.
Patryce notó como el hombre ya le