Palpando el lecho le resultó desconocido totalmente.
Poco a poco comenzó a abrir los ojos para toparse con un techo que no era el de su dormitorio.
De inmediato se incorporó dándose cuenta que no estaba en su habitación.
Tampoco llevaba su ropa sino que vestía una amplia y holgada camiseta gris oscuro.
Recordaba poco de la noche anterior y algunas imágenes le resultaban un tanto confusas.
Oyó algo de ruido de la parte baja de aquel diáfano dormitorio tan innovador y moderno.
Apartando la