Entramos al restaurante y al sentarnos, intenté hablar con Shyla.
—Shyla, lo que dije en el auto, no es para tí —murmuré —. Lo tuyo con Ian es diferente. Ustedes son una pareja destinada.
—Pero yo soy una Omega de la casa de la manada, tengo que dejar mi puesto para poder estar con él y el dinero le ayuda a mi familia, mi hermana menor aún está estudiando, así que no puedo simplemente dejar de trabajar.
—Estoy segura que Ian lo entenderá.
—Lo hace, lo entiende y yo lo entiendo a él —suspiró