Cerré los ojos apenas sentí su olor. Se sentía familiar y cercano. Eso era un problema.
—¿Qué pasó en la frontera? —pregunté.
Graham soltó un suspiro sobre mi cabello.
—Nada importante. Solo unos lobos intentando entrar a la manada.
—Debió ser importante si tardaste tanto.
Él apartó la mirada apenas un segundo.
—Tuvimos que interrogarlos. No confiábamos en ellos.
Sabía que estaba omitiendo cosas. Lo conocía lo suficiente para notarlo, pero también entendí que no quería hablar de eso. Así que en