No sabía en que momento pasé a ser la encargada de la casa de la manada, por alguna razón siento que he tomado muchas malas decisiones y eso fue lo que me trajo aquí, especialmente mi decisión de meterme con un Alfa testarudo.
Ya estaba aquí y no es que tuviera otra opción por ahora.
Estaba de pie en medio de la cocina principal, con una libreta en la mano y una lista de tareas que nadie parecía dispuesto a seguir.
—Necesito que alguien revise las provisiones antes del mediodía —comenté inten