C86: Si no te gusta, eres libre de irte.
Luego de que Yimar llevara a Samira a su nuevo cuarto, Alister permaneció en su misma posición, con la expresión pensativa. Sin embargo, no se había quedado solo. Allí aún se encontraba Evangeline, quien había presenciado la escena y había oído todo.
Cuando los demás se retiraron del sitio, la loba se aproximó rápidamente al Alfa. Sus pasos eran silenciosos, pero su presencia vibraba y no podía pasar desapercibida.
—Alfa, no debió haberse levantado de la cama —manifestó ella, con una mezcla de