C41: Una nueva etapa.
La atmósfera en la habitación de Alister era pesada, pues el aire estaba cargado de preocupación. Samira, pálida y frágil, yacía sobre la cama dormida, mientras Jonás, el médico, realizaba una serie de pruebas para descartar cualquier posibilidad de envenenamiento. El Alfa, con una expresión severa y el ceño fruncido, observaba cada movimiento de Jonás.
El médico se dirigió a su pequeño laboratorio para volver unos minutos después.
—Alfa —pronunció—. Afortunadamente no se trata de ningún caso