C34: ¿Acaso te quieres marchar?
Tras escuchar las insinuaciones de Evangeline, Alister no pudo sacárselas de la cabeza durante todo el día. La simple idea de que Samira pudiera estar involucrada con otro hombre le revolvía el estómago. Nadie sabía que ella era su mate y tampoco había hecho oficial su relación, así que la posibilidad de que tuviera algo con alguien más lo llenaba de ansiedad, además de rabia y de celos. Entonces, finalmente decidió que debía presentar a Samira ante la manada como su compañera destinada, para qu