C32: Quiero que vuelva a mí.
Norman la miró irritado y la tomó de la muñeca con firmeza.
—¿Podrías dejar de andar con rodeos y decirme de una vez qué está pasando? ¡Sé directa! ¡Y ya deja de golpearme, mal-dita sea!
Evangeline se zafó de su agarrre de un estirón y lo clavó con la mirada.
—Resulta que ella fue llevada por el presidente a nuestra casa. ¿Entiendes? La encontró y la acogió, y ahora estamos viviendo bajo el mismo techo, siendo ella la protegida del presidente. Y ¿sabes qué? Me está causando demasiados problemas