47. Madrina
—¿Deberíamos llevar esto a un investigador? Aunque seria mejor a la policía.
—Sería lo más conveniente, —susurró apenas Alexis. —Una vez tengamos los datos de la persona que envió este email, podríamos tomar medidas legales por la amenaza.
Mientras Alexis inspeccionaba mi móvil, Alexander me acariciaba los hombros para darme calor. Mi estado de nerviosismo era tan caótico que me costó levantarme. Después de ayudarme a ponerme una bata, Alexander me llevó en brazos hasta la cocina para prepararm