El sol resplandecía con fuerza en el despejado cielo, inundando de calor el parque acuático que habíamos elegido para disfrutar durante el día. Mientras nos dirigíamos hacia la zona de nado con delfines, el sonido alegre de los niños llenaba el ambiente. Caminaba de la mano con Anastasia, que, a pesar de su naturaleza tranquila, mostraba una leve sonrisa, feliz de estar aquí con su hermano y su padre. La pequeña miraba todo con curiosidad, su mano apretando.
—¿Te gusta?
—Claro que sí mami, me