Un mes después.
Días después en una fría noche, Fernando y sus amigos estaban listos para una de sus tantas competencias, con sus motocicletas.
Las carreras eran clandestinas, se reunían varios jóvenes en una vieja pista que se usaba para ese tipo de eventos, a las afueras de la ciudad.
—¿Cómo están chicos, listos para competir?
Fernando estrechó las manos de sus amigos.
—Nando, te están retando a una competencia, uno a uno, dos mil dólares por competidor —indico su amigo Edward.
Ferna