Mundo ficciónIniciar sesiónSus penetraciones son cada vez más fuertes al punto que me hace caerme por la fuerza en la que entra en mí. Por eso, termino completamente acostada, mientras él no se detiene e incluso, me nalguea, causando que sienta un hormigueo que no puedo relacionar con algo más.
— Reymond… — susurro, pero, aunque quiero decirle que me siento extraña, la voz se apaga en mi garganta.— ¿Qué quieres, nena? ¿Quieres q






