Mundo ficciónIniciar sesiónRegresamos a su casa, sin que él me diga hacia donde vamos a ir. Pero, con Reymond, las cosas son como a él le gusta y donde él quiere que sea. Por eso, sé que él cree que no es necesario decirme para donde vamos, si no, aceptar todo lo que él desee.
— ¿Crees realmente que así funcionaremos? Porque lamento decirte que aunque soy una omega, no tolero seguir ciegamente lo que los demás deseen. — le digo de inmediato






