Miro hacia los ojos de Reymond, comprendiendo algo importante y es que él me está mirando como lo hacía mi adorable demonio. Porque aunque su origen era áspero, frio y doloroso, él no me miraba de otra manera que no fuera amor y entrega total.
Por eso, cuando me castigaron por amar a un demonio, no dudé en recibir el castigo, porque mi ahora esposo, era lo único que me hacía sentir viva. Por eso, aunque sus palabras son extrañas siendo un alfa, para mí son normales recordando como era en nuest