El miedo me invade y yo me culpo por no haber tenido sexo con Reymond, porque así él podría acceder a mis pensamientos justo ahora. Pero, no hay manera de que él o yo anticipáramos esta trampa y por eso, caímos como tontos.
— Sé que es lo que quieres. Así que, si prometes que te vas a marchar…
— Parece que sigues creyendo en mis mentiras, porque te atreves a decir que creerías en mis promesas, aunque tienes una experiencia conmigo sobre eso. — dice Nate caminando perfectamente bien.
— Has sa