Terminamos de ducharnos sin ninguna clase de toque pervertido, él me ayuda a vestirme porque incluso levantar mis brazos duele y aunque tengo muchas cosas que discutir con él, dejo eso a un lado, porque sé que sola no podría vestirme.
Cuando ya ha terminado de vestirme, él aúlla llamando a Carolina y se encierra en el baño donde se viste, mientras Carolina me ayuda a peinarme y verme decente, porque la falta de sueño me ha dejado con muchas ojeras.
Reymond sale del baño perfectamente vestido, a