POV DE ISABELA
La luz de los reflectores frente a la estructura inacabada del Proyecto Aurora no se sentía como un triunfo, sino como un interrogatorio público. Habían pasado meses desde que Ethan perdió su licencia , y aunque nuestra casa en el norte se había convertido en un búnker de planos y esperanza, el mundo exterior seguía pidiendo sangre. Me ajusté el abrigo sobre mi vientre, que ya pesaba con la inminencia del tercer trimestre, y sentí la mano de Ethan en mi espalda baja; su toque era