56| Una disculpa.
Itsac estaba observando el aterrizaje de un avión desde su oficina, el ala derecha bajó solo un poco antes que la izquierda e Itsac apretó los labios. Esos pilotos supuestamente eran perfectos, según su tío, pero no eran más que viejos barrigones y arrogantes.
Alguien tocó a la puerta y él se volvió, era Carlo e Itsac evitó entornar los ojos. El otro rubio entró y se cruzó de brazos en medio de la oficina. Itsac le dio la espalda mientras contemplaba de nuevo la pista de aterrizaje, su tío ten