103| Junta de arpías.
Helene esperó en la ventana, cuando vio el auto de su cuñado Carlo llegar, los periodistas se abalanzaron sobre ellos. Portia blanqueó los ojos cuando una avalancha de flashes la cegaron, así que sacó sus gafas oscuras y se las puso.
Carlo era un hombre alto y fuerte, agarró a su novia de la mano y comenzó a avanzar entre el tumulto de personas que querían sacarles una entrevista, con su ancho cuerpo se le hacía muy fácil empujar a los débiles periodistas que se movían hacia los lados.
Una habi