Mundo ficciónIniciar sesión–¡Por favor! – grito y le doy una palmada a la puerta – ¡Tienen que sacarnos de aqui! ¡Estamos encerrados aqui! – grito tan alto como puedo.
La garganta me duele, mi mano está roja de tantos golpes que le he dado a la puerta y estoy entrando en un nivel de desesperación crónica, estoy al borde de las lágrimas, en serio, no quiero quedarme aquí encerrada, ¡joder! Eso me pasa por quedarme a ayudar en un si







