Giovani y yo nos marchamos del despacho hacia la zona de los ascensores, bajamos hasta el garage, subiendo al coche de mi marido, pero poco después me di cuenta de que no se dirigia hacia la clínica, si no que iba derecho a nuestra casa. No pregunté, porque era la hora de comer, y pensé que iríamos a la tarde a la clínica. Nada más acercarnos a mi casa, me di cuenta de que había aparcados dos coches en la puerta, Giovani paro el vehiculo, bajamos y entramos en mi casa, viendo en la entrada a do