Me quedé completamente inmovil, pues no me esperaba ni me imaginaba que Giovani fuera capaz de ir a buscarme a Santiago.
—- ¿Qué estás haciendo aquí? creo que te lo deje bien claro, no quiero verte más —- le dije nerviosa.
—- Por favor Valeria, tenemos que hablar —- m rogo
—- Espera aquí, ahora salgo — le respondi.
Entre en la casa, me dirigí hacia el salón, mientras mi madre y Alejandro me miraban serios.
—-- Tengo que hablar con uno de mis empleados, dentro de un rato vuelvo — les dije.
—- Hi