Mis amigos no me dejaron sola ni un solo momento, cuando sonaba mi móvil y veíamos que era Giovani, Paula contestaba y le decía que me dejara tranquila, ella era como mi guardaespaldas. Al día siguiente, recibi una visita muy inesperada, a la hora en que estaba almorzando con mi hija. Tocaron al timbre y Laura abrió la puerta de mi casa, acercándose después al jardín donde estabamos mi pequeña y yo almorzando.
—- Valeria hay un señor que dice que ____________
—- Necesita hablar contigo, gracias