Nada más llegar a Madrid, Paula y Antonello me llevaron a una clínica por lo mal que me encontraba y me encontraron, para que me examinara los golpes y demás moratones que tenía por todo el cuerpo. Al entrar a la clínica, Antonello enseguida reclamó la asistencia de un médico, que al verme un enfermero enseguida me llevó a una sala, entrando a los pocos minutos un médico,
—- Señora, soy el doctor que la va a examinar, me llamo Pablo, ¿puede decirme qué le ha pasado? — pregunto.
— Doctor han