Al día siguiente, mi chofer y Laura llevaron a mi hija al colegio, aunque mi pequeña no se iba muy conforme, quería que la llevara Giovani, pero él se había quedado ya con Antonello y no pudo. Me arregle entonces, marchando yo también a la empresa, dado que tenía una importante reunión a primera hora de la mañana. Nada más entrar en mi despacho, mi asistenta me trajo un café como solo ella sabía que me gustaba.
—- Dentro de die minutos tienes la reunión vía Wifi con los Americanos — me dijo Sar