--- Dominik Müller ---
Las semanas pasan volando, debo reconocer que el hecho de tener a Ana en casa hace de mi vida algo extraordinario, llegar a casa luego de una larga jornada de trabajo y que ella me reciba con un abrazo y un beso, cenemos y vayamos juntos a la cama ha sido una de las mejores experiencias que he vivido.
Ana es todo lo que siempre he querido, poco a poco he ido trabajando y derrumbando aquellas murallas que la rodeaban, no puedo negar que me siento satisfecho y sorprendido.
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