Luego de aquello, veo que Ana se levanta y toma mi taza de café, sirve una más y regresa a tomar apuntes, ella pone atención en todo lo que le explico. Finalmente, nos acercamos a la mesa de mi sala de juntas, la veo tan ordenada que no quisiera ni tocarla, ella comienza a leerme los títulos de cada documento y yo voy descartando, clasificando y atendiendo todo lo que necesitaba ser atendido, yo solo veo cómo rápidamente llegó la hora de la comida.
Al ser el primer día de trabajo de Ana, prefier