Verla así, me parte el corazón, si bien apenas voy conociendo a Ana, sé claramente que esas lágrimas van cargadas de un incómodo dolor.
Yo me siento a su lado y la abrazo, dejo que llore, no la inundo de preguntas, solo escucho cómo llora y trata de controlarse de manera torpe.
- Ana, dime ¿Qué te sucedió? Por favor… Estoy al borde de un colapso, no sé cómo ayudarte, no sé qué debo hacer… - Digo con total franqueza.
- Alexis, sé que estás hablando con la verdad, pero, yo no he sido totalmente ho