--- Ana Teyssier ---
Luego de despedirme de Héctor, pasé por la aduana, unas dos horas después estaba abordando el avión, en mente llevaba la idea de ver, como en las películas, a Héctor, subiendo de repente e impidiendo irme. Aunque solo era una idea que giraba en mi cabeza, la realidad era que, si bien nos habíamos encontrado y habían sucedido cosas entre los dos, eso no quería decir que estuviéramos listos para una relación.
Luego de varios anuncios e indicaciones por parte de la tripulación,