Escuchamos a mis padres entrar en casa, pero nos dio igual, estaba tan tranquila abrazada a mi marido que el mundo de fuera de ese dormitorio no existía, pero nos animamos a ducharnos e irnos del dormitorio. Una vez que nos vestimos y salimos del dormitorio, bajamos las escaleras acercándonos al jardín, viendo a mis padres sentados en los sillones.
—- Hola ¿ya estais aqui? —- pregunte, viendo en la mirada de mi padre odio y furia al verme con mi esposo.
—- Si cariño, me encanta ver como Dessy