Al día siguiente, cuando nos levantamos de la cama, bajamos a la cocina para desayunar, ordenando Duncan que me sentara en la silla que él me servía mi desayuno, haciéndome reír por la forma en que me lo dijo. Tomamos un café y algo de bollería mientras yo le preguntaba qué íbamos a hacer ese día.
—- Ahora cuando nos marchemos, te voy a llevar a la clínica, quiero que la ginecologa te vea, hace tiempo que no pasas una revisión por tu embarazo —- comentó Duncan.
—- Me parece bien, pero ¿cuando s