Pasamos los tres el dia, comiendo en un buen restaurante, dimos un largo paseo hablando de nuestros futuros, de lo que haciamos en nuestro presente y de lo que sucedio con mi aborto cuando no me imagine que estaba embarazada. Volvimos a subir al coche cuando escuché la melodía de mi móvil, lo cogi de dentro de mi bolso, viendo que se trataba de mi madre.
—- Mamá ¿qué sucede? — pregunté asustada.
—- Hija perdona que te llame a ti, pero he intentado localizar a Mario, pero no contesta a ningun te